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Uno sguardo profetico sugli eventi

“La Última Cima”, un documental que ha superado expectativas

Sus productores buscan realizar los proyectos y planes de Dios en los medios, y no los suyos

Por Rossana Goñi

El Pueblo Católico tuvo la oportunidad de entrevistar a Juan Manuel Cotelo, director del reciente documental español “La Última Cima”.

La producción se ha convertido en una película taquillera en España y ahora se encuentran en las negociaciones para poder distribuirla pronto en diferentes países del mundo.

El documental narra la vida de un sacerdote español joven, Pablo Domínguez, quién falleció a muy temprana edad, pero dejó huella en los corazones de muchas personas que lo conocieron, entre ellos, Cotelo.

Ante el reto de producir un documental de este estilo en nuestros días, el director señaló que el “decir que la Iglesia vive hoy un tiempo difícil es estar ciego. Cada vez que una persona comulga, se confiesa, se bautiza, recibe cualquiera de los sacramentos… ¡es un éxito grande!”.

El director contagia su ardor y entusiasmo al explicar el proceso de producción y las positivas consecuencias evangelizadoras que el documental ya está logrando en personas de todas las edades. A continuación les ofrecemos la entrevista a Juan Manuel Cotelo.

EPC: ¿Cómo surge la idea de producir “La Última Cima”?
JMC: Surgió contra mi voluntad, inicialmente. Primero me resistí a conocer a su protagonista, Pablo, pero le conocí por la insistencia de un amigo. Encontré en él un sacerdote simpático, bromista, profundo, cariñoso y cercano, que inmediatamente se puso a mi servicio. Dos semanas después murió y descubrí varias coincidencias entre su vida y la mía: nació tres días antes que yo, en el mismo barrio, y compartíamos nuestro amor a las montañas. Pienso que también nos unía el deseo de presentar el amor de Dios a los hombres de modo amable, atractivo, sencillo, simpático, optimista, para todos los públicos, rompiendo barreras. Porque no hay otro modo de presentar el Evangelio. Y, poco a poco, según averigüé más cosas sobre él, me di cuenta de que su vida merecía ser conocida, porque era estimulante para cualquiera.

EPC: ¿En algún momento dudó en invertir en esta producción? ¿Por qué
JMC: Sí, porque teníamos otros proyectos en marcha. Hacer esta película significaba detener por completo esos proyectos, al menos durante un año. Ahora me doy cuenta de que lo importante no es hacer “mis” proyectos, sino descubrir los proyectos de Dios en los que estás invitado a participar. Siempre tienes libertad de actuar sin Dios… llevar tú el control… pero compensa apostar por Él, porque sus planes son mejores que los nuestros, aunque al principio parezcan absurdos.

EPC: En un tiempo difícil como el que vive hoy la Iglesia ¿Por qué cree que esta película es atractiva para mucha gente, al punto de convertirse en una producción taquillera?

JMC: Por el mismo motivo por el que, desde hace 2010 años, el Evangelio ha sido taquillero. No es posible imaginar un tiempo más difícil para la Iglesia que el que vivieron los apóstoles: Cristo, torturado y muerto. Ellos, una docena de cobardes petrificados de miedo, escondidos. Y sin embargo, el descubrimiento de que Cristo ha resucitado, ¡está vivo!, y actúa junto a ellos… les da fuerza y confianza para lanzarse a la aventura maravillosa de contar lo que han aprendido: a amar sin límite, como ama Dios. Desde entonces, la estadística de crecimiento es espectacular: más de dos millones de nuevos cristianos, por año. Decir que la Iglesia vive hoy un tiempo difícil es estar ciego. Cada vez que una persona comulga, se confiesa, se bautiza, recibe cualquiera de los sacramentos… cada pequeño acto de amor hacia otra persona… cada pequeña oración… ¡¡¡es un éxito tan grande!!! Todavía hay personas que analizan la Iglesia con parámetros empresariales, estudiando el número de seguidores o el prestigio social de la institución. De ahí surge el desánimo: el mismo que tuvieron los apóstoles, que esperaban un “éxito” de Jesucristo… ¡y vieron su crucifixión! El éxito de la Iglesia es que el corazón de una persona se abra al amor de Dios. Y eso sucede todos los días, porque el amor de Dios no atraviesa ninguna crisis.

EPC: ¿Han tenido obstáculos al filmar esta película?

JMC: Ninguno. Todo ha sido facilidades.

EPC: ¿De qué forma el testimonio del P. Pablo Domínguez es apelante a los sacerdotes de hoy?
JMC: Es un estímulo para cualquier persona, sacerdote o no. Así lo comprobamos gracias a las cartas que nos escriben miles de espectadores. En el caso de los sacerdotes, les recuerda la grandeza de su vocación: son portadores de Dios, para cualquier persona con la que se crucen. No se puede concebir una misión más grande en la vida. La vida de Pablo muestra el grandísimo bien que puede hacer un sacerdote, simplemente confiando en el don recibido de Dios, dándolo a los demás sin esperar nada a cambio.

EPC: ¿Es un testimonio para la juventud también? ¿Por qué?
JMC: Porque Pablo es joven, además de alegre y divertido. Todo joven aspira a una vida plena. La clave de la vida de Pablo –tal como me dijo uno de sus amigos de infancia y juventud- está en que, siendo muy joven, le dijo a Dios: “hágase tu voluntad, en mí.” Y Dios le respondió: “trato hecho”. Dios nunca defrauda las expectativas de vida apasionante que tiene todo joven. Si un joven confía en el Plan que Dios pueda tener para él o ella… ¡¡acaba de comprar la entrada para un espectáculo insuperable de belleza y emoción!!

EPC: Numerosas personas están a la expectativa de ver la película en Estados Unidos ¿Será posible? Y si es así, ¿tienen en mente alguna fecha?

JMC: La fecha es “cuanto antes”. Ya está en manos de algunos potenciales distribuidores. El primero que comprenda que “La última cima” es más que una película -como dijo el distribuidor español que la compró- celebrará el éxito espectacular que ninguna estadística puede medir. Porque esta película provoca cambios de vida, además de una gran recaudación.

EPC: ¿Seguirá produciendo películas de este estilo o tiene alguna otra producción para el futuro?
JMC: Nuestra empresa, INFINITO + 1, ha nacido con esta clara vocación: hablar de la acción de Dios en el mundo, a través del cine, la TV e Internet. Tenemos muchos proyectos, todos maravillosos. Las historias en las que los protagonistas son Dios y las personas, nunca defraudan. Son emocionantes, divertidas, sorprendentes… Todas ellas son historias de amor.

EPC: ¿Por qué invitaría a la gente a las salas de cine a ver “La Última Cima”?
JMC: Porque conozco el bien que a mí me ha aportado conocer a Pablo Domínguez, el bien que ha aportado a miles de espectadores… y todo empieza porque el espectador acceda a la sala con el corazón abierto a la sorpresa. Entonces sucede el milagro.


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