DISCERNERE

Uno sguardo profetico sugli eventi

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George, il marito della prima donna cristiana morta sotto le bombe a Gaza: «So che Dio non si dimenticherà mai di noi»

Lo scorso 27 luglio a Gaza è morta la prima donna cristiana dall’inizio del conflitto a causa di un bombardamento israeliano. George Ayyad (nella foto), il marito di 75 anni, con l’aiuto della Caritas è riuscito a uscire dalla Striscia e a trasferirsi a Gerusalemme, dove all’ospedale di San Giuseppe sta vicino al figlio Jerjis, che nell’attacco ha riportato ustioni sul 90 per cento del corpo e ha dovuto subire l’amputazione di entrambe le gambe.
COLPITO UN MERCATO. Il conflitto tra Hamas e Israele, cominciato lo scorso 8 luglio, continua a mietere vittime. Solo ieri sono morte circa 70 persone (1.336 dall’inizio del conflitto) a causa del bombardamento di una scuola dell’Onu e di un mercato di Gaza. Prima dell’attacco l’esercito israeliano aveva annunciato una tregua umanitaria di quattro ore ma i terroristi di Hamas l’hanno respinta.
«DOV’È DIO?». All’ospedale di San Giuseppe le suore che vi lavorano cercano di impedire che all’elenco delle vittime si aggiunga il nome di Jerjis. Insieme a lui, ci sono molti bambini provenienti da Gaza tra gli 11 e i 15 anni, tutti gravemente feriti e in terapia intensiva. Suor Gilbert Saliba, presidente dell’ospedale, spiega che non si fa alcuna distinzione tra musulmani e cristiani nelle corsie. «C’è un momento quando guardi tutta questa sofferenza in cui ti chiedi: “Dov’è Dio?”. Ma dopo guardo alla croce e vedo Gesù Cristo che pende da quella croce, vedo quanto dolore ha sofferto e capisco che lui è ancora vivo in tutto questo dolore. E noi sappiamo che lui vuole usare i nostri cuori, i nostri occhi e le nostre mani per essere misericordioso verso questi esseri umani». La suora afferma anche che si prega molto in ospedale, per aiutare i feriti ad accettare questo dolore.
«Le famiglie e i feriti sanno che siamo qui per aiutarli e prenderci cura di loro», spiega la sorella Muna Totah. «Non conta di che religione siano. Tutti ci chiamano angeli e percepiscono il nostro amore».
«SAPPIAMO CHE DIO NON CI DIMENTICHERÀ». George Ayyad è tra questi. Ricorda ancora il momento dell’esplosione: «Un missile di avvertimento è caduto sul tetto», racconta al Catholic News Service. «Io stavo preparando da mangiare. Sono andato sul tetto a controllare ma non  mi sarei mai aspettato di vedere un altro missile cadere dentro casa». Quando è sceso dal tetto, continua l’uomo, «ho visto mia moglie e mio figlio sotto le macerie. Non c’erano persone armate in casa, non pensavo ci avrebbero colpiti». George è sopravvissuto insieme al figlio di 28 anni, Anton: «Noi sappiamo che Dio non si dimenticherà mai di noi e si prenderà cura di noi. Sono grato perché mio figlio Anton sta bene e Jerjis si sta riprendendo».
SOLIDARIETÀ. George ha anche parole di ringraziamento per i medici e le suore dell’ospedale: «Se anche cercassi in tutto il mondo, non potrei mai trovare un uomo migliore di Jamil Koussa», il direttore generale del San Giuseppe. Mentre parla, uno sconosciuto entra nella stanza di ospedale, lo abbraccia e gli regala dei soldi. Tutti gli abitanti di Gerusalemme fanno quel che possono per aiutare l’ospedale a prendersi cura dei feriti e a coprire i costi, offrendo cibo e donazioni in regalo.


Tempi.it 



La invención de Palestina. Por Horacio Vázquez-Rial

Los palestinos, tal como se conoce hoy a los pobladores árabes del territorio aledaño a Israel, Jordania y Egipto, existen desde 1967. El nombre de Palestina –en concreto, Siria Palestina– se deriva, por decisión del emperador Adriano, que reinó entre 117 y 138 d. C., del de los filisteos, pueblo que había desaparecido alrededor del 500 a. C.

El propósito imperial era el de eliminar el nombre de Judea de la topografía después de la segunda guerra judeo-romana, o rebelión de Bar Kojba. Tras la destrucción del Templo, en el año 70, y de las batallas que se sucedieron hasta el 73, Roma estableció en Judea una legión (la X Fretensis) para impedir cualquier conato de subversión. La dirección política y religiosa de los judíos quedó en manos del Sanedrín (clandestino e itinerante por entonces). Pero ninguna de esas medidas bastó para contener las ansias de libertad del pueblo hebreo, incrementadas por el propósito de Adriano de fundar una nueva ciudad, la Aelia Capitolina, sobre las ruinas de Jerusalem (destruida por las tropas de Tito en el 70), y por los decretos del emperador que prohibían la circuncisión y la santidad del sabbath.

Bar Kojba, a quien algunos consideraban el Mesías, tuvo éxito inicialmente. El hombre gobernó de manera integral durante más de dos años un Estado judío: llegó incluso a acuñar moneda. Adriano reaccionó y reunió en Judea varias legiones, más de las que había convocado Tito en el 70. Logró sitiar y derrotar a Bar Kojba en la fortaleza de Betar. Hay diferentes estimaciones, pero es seguro que perecieron más de 500.000 judíos en aquella guerra (proporcionalmente, para la población de la época, más que en los campos nazis). Los que no murieron, se exiliaron o se convirtieron en esclavos.

Según Dion Casio, 50 ciudades fortificadas y 985 aldeas fueron arrasadas: Adriano pretendía acabar con la identidad judía. Prohibió la Torá y el calendario judío e hizo asesinar a estudiosos y eruditos. Los rollos sagrados fueron quemados solemnemente en el Monte del Templo, donde se instalaron una estatua de Adriano y otra de Júpiter. Fue entonces cuando rebautizó Judea como Palestina y pretendió erigir Aelia Capitolina sobre las ruinas de Jerusalem, ciudad a la que los judíos tenían prohibida la entrada. La vida judía tuvo entonces su centro en Babilonia; hasta que, en el siglo IV, Constantino permitió el ingreso, una vez al año, de los hebreos en su ciudad sagrada para que conmemoraran su derrota ante el Muro Occidental.

Sabemos que para la época de las Cruzadas la vida judía había retornado a la zona, y que Jerusalem había vuelto a ser Jerusalem, si bien ya era codiciada por los musulmanes.

En una página de excepcional valor: http://www.imninalu.net/myths-pals1.htm, puede el lector disponer de una serie de citas de personajes célebres, en su mayoría cristianos, que en los siglos posteriores visitaron lo que solía llamarse (con inusual precisión) Tierra Santa. No me resisto a transcribirlas:

En 1590 un "simple visitante inglés"´ en Jerusalem escribió: "Nada allí es interesante, excepto un poco de las viejas murallas que aún permanecen, todo el resto es matas, espinos y cardos".

En 1844, en De Jaffa a Jerusalem, William Thackeray anotó: "Luego entramos en el distrito montañoso, y nuestros pasos se sentían sobre el lecho seco de un antiguo torrente, cuyas aguas deben [de] haber sido abundantes en el pasado, así como la tenaz y turbulenta raza que una vez habitó esos salvajes montes. Debe [de] haber existido algún cultivo unos dos mil años atrás. Las montañas, o grandes montes rocosos que circundan este pasaje rústico, tienen crestas sobre sus laderas hasta la cima; en estas terrazas paralelas hay aún algo de suelo verde: cuando el agua fluía aquí, y el país era habitado por esa extraordinaria población que, según las Sacras Historias, era numerosa en la región, estas terrazas de montaña deben [de] haber sido jardines y viñedos, como los que vemos hoy a lo largo de las costas del Rin. Ahora el distrito es completamente desértico, y se lo recorre entre lo que parecen haber sido muchas cascadas petrificadas. No vimos animales en aquel paisaje rocoso; escasamente una docena de pequeñas aves durante todo el recorrido".

En 1857, el cónsul británico James Finn escribió: "El país está considerablemente despoblado de habitantes y por lo tanto su mayor necesidad es de presencia humana".

Diez años más tarde, Mark Twain escribirá, en The Innocents Abroad: "No hay ni una aldea solitaria a través de toda la extensión [del valle de Jezreel, en Galilea]; no por treinta millas en cualquier dirección (...) Uno puede recorrer diez millas en la región sin ver un alma viva. Para experimentar el tipo de soledad que causa tristeza, ven a Galilea (...) Nazaret es abandono (...) Jericó yace en desolada ruina (...) Bethlehem [Belén] y Bethania, en su pobreza y humillación (...) desposeídas de toda criatura viviente (...) Una región desolada cuyo suelo es rico, pero completamente despojado de todo (...) una expansión silenciosa, lúgubre (...) una desolación (...) Nunca vimos un ser humano en todo el recorrido (...) Difícilmente se ve un árbol o un arbusto en algún lado. Incluso el olivo y el cactus, aquellos amigos del suelo árido e indigno, han desertado (...) Palestina yace en silicio y cenizas (...) desolada".

La vida judía no se había interrumpido, sin embargo, en Jerusalem, cuando a finales del siglo XIX Herzl y otros iniciaron el proyecto sionista. Pero aquello era al principio un erial, deshabitado durante siglos. Para comprender con plenitud el proceso que se llevó a cabo para construir una nación en ese territorio terriblemente hostil recomiendo las obras de dos grandes escritores españoles: Israel, una resurrección, de Julián Marías, publicado en Buenos Aires en 1968 por la editorial Columba, e Israel, 1957, de Josep Pla (Destino, Barcelona, 2002).

Cuando, en 1948, se creó el Estado de Israel en la parte del territorio que correspondía a los judíos de acuerdo con el Decreto de Partición, no fueron los palestinos, que no existían, los que se opusieron y prometieron arrojar a los hebreos al mar, sino la Liga Árabe.

En 1970 Arafat explicó a la periodista Oriana Fallaci: "La cuestión de las fronteras no nos interesa (...) Desde el punto de vista árabe, Palestina no es más que una gota en un enorme océano. Nuestra nación es la nación árabe, que se extiende desde el Océano Atlántico [sic] hasta el Mar Rojo y más allá. La OLP combate a Israel en nombre del panarabismo. Lo que usted llama Jordania no es más que Palestina.

En 1977 Zahir Muhsein, portavoz y miembro de la dirección de la OLP en representación de la organización Al Saiqa, declaró en una entrevista con el diario holandés Trouw:

El pueblo palestino no existe. La creación de un Estado palestino es sólo un medio para proseguir nuestra lucha contra el Estado de Israel por nuestra unidad árabe. En realidad, actualmente no hay diferencias entre jordanos, palestinos, sirios y libaneses. Sólo por razones políticas y tácticas hablamos de la existencia de un pueblo palestino, puesto que los intereses nacionales árabes exigen que postulemos la existencia de un "pueblo palestino" diferenciado para oponerse al sionismo. Jordania, que es el Estado soberano que definió fronteras, no puede reclamar Haifa y Jaffa. En tanto que palestino, puedo sin duda reclamar Haifa, Jaffa, Beer-Sheva y Jerusalem. Sin embargo, desde el momento en que reclamamos nuestros derechos sobre toda Palestina, no perderemos un minuto en unir Palestina y Jordania.

No era, no obstante, algo nuevo. En 1956 Ahmed Shukari, embajador de la Liga Árabe ante la ONU, había expresado con contundencia:

Una creación como Palestina no existe en absoluto. Esa tierra no es nada más que la parte meridional de la Gran Siria.

Fiel a la tradición racista que le llevó a perpetrar la matanza de Hebrón de 1929 y otros pogromos masivos en años sucesivos, fiel a la vieja amistad que le unió a Hitler y le llevó a organizar para él la 13ª División de Montaña SS Handschar (favor devuelto por el Führer con el asesinato de 400.000 judíos que en principio iban a ser enviados a Palestina), en 1947 el muftí de Jerusalem, Amin el Husseini, tío de Arafat, dijo ante el comité especial de la ONU para Israel:

Una consideración adicional de gran importancia para el mundo árabe es la uniformidad racial. Los árabes vivieron en una amplia faja que se extiende desde el Mar Mediterráneo hasta el Océano Índico. Hablan una lengua y comparten historia, tradiciones y aspiraciones comunes. Su unidad fue el sólido fundamento para la paz en una de las más importantes y delicadas regiones del mundo. Por esta razón no tiene sentido que las Naciones Unidas faciliten el establecimiento de una entidad extranjera en el interior de arraigada unidad.

La uniformidad racial es dudosa, y, por supuesto, Husseini hablaba a conciencia de que en el llamado mundo árabe conviven muchas otras etnias y lenguas: véase el caso de Egipto, al que Nasser denominó República Árabe, donde conviven decenas de razas diferentes y hay una cantidad notable de nubios, etíopes, bereberes, bejas, etc., y donde no todos hablan el dialecto árabe oficial. El verdadero factor de unidad era y es el islam.

Entonces, cuando hablamos de paz, ¿de qué paz hablamos? ¿Entre quién y quién? Es obvio que el señor Abbas habla en nombre de unos 1.300 millones de musulmanes y Netanyahu lo hace en nombre de cerca de ocho millones de israelíes, de los cuales unos siete son judíos. En todo el mundo hay entre 13 y 14 millones de judíos, no todos partidarios de la preservación del Estado de Israel: la mitad no vive allí, y de esa mitad una amplia proporción está decididamente secularizada y asimilada en otros países. Pero aun cuando los 13 o 14 millones constituyesen una unidad comparable a la musulmana, toca a un judío por cada cien musulmanes.

www.vazquezrial.com

Difusion: www.porisrael.org

Hamas ha usato i bambini come scudi umani

Travestiti da donne i miliziani portano in braccio neonati per scampare al fuoco nemico e si servono di ragazzini per proteggere gli arsenali. Nelle foto e nei video di una Ong israeliana la prova degli abusi del gruppo integralista durante la guerra di Gaza
di Fausto Biloslavo
Tratto da Il Giornale del 16 marzo 2010

Bambini usati come scudi umani, miliziani palestinesi travestiti da civili, oltre a moschee e ospedali trasformati in arsenali, comandi o postazioni per lanciare razzi. Un rapporto israeliano di 500 pagine denuncia le porcherie di Hamas durante la guerra nella striscia di Gaza dello scorso anno.

Il documento, anticipato ieri sul quotidiano Jerusalem Post, è stato realizzato dal Centro di informazione di intelligence e terrorismo (Malam), un'organizzazione non governativa formata in gran parte da ex agenti israeliani. Non a caso la minuziosa ricerca è stata guidata da Reuven Erlich, ex ufficiale dell'intelligence militare. Le forze armate israeliane e lo Shin Bet, il servizio segreto interno, hanno messo a disposizione informazioni, foto e riprese aeree, oltre alle confessioni dei prigionieri e le testimonianze degli ufficiali impegnati nell'operazione Piombo fuso scatenata da Israele contro Hamas, nella striscia di Gaza, fra il 27 dicembre 2008 ed il 18 gennaio 2009.

In un video citato nel rapporto, del 6 gennaio dello scorso anno, si vede un cecchino palestinese che spara contro le truppe israeliane da un palazzo. Si accorge di essere stato individuato e chiede ai civili di aiutarlo a fuggire. Poco dopo arriva un gruppetto di bambini all'ingresso dell'edificio utilizzato come postazione. Il cecchino esce e grazie ai piccoli utilizzati come scudi umani si dilegua. Un altro video del 13 gennaio 2009 mostra un capo di Hamas finito nel mirino di un velivolo israeliano. Per sfuggire all'attacco corre verso un'anziana donna camminandole a fianco pur di non venir colpito. Più tardi le truppe israeliane scopriranno che «la vecchietta» era in realtà un miliziano di Hamas travestito.

Il rapporto dell'Onu dell'ex giudice Richard Goldstone sulla guerra di Gaza sosteneva di non aver «trovato prove che i combattenti palestinesi si siano mescolati tra i civili con l'intenzione di nascondersi dagli attacchi». Gli israeliani adesso dimostrano che gli uomini di Hamas usavano abiti civili per non farsi individuare. Le conferme arrivano non solo dalle immagini, ma dalle testimonianze di diversi ufficiali che hanno combattuto in prima linea e dalle ammissioni dei prigionieri. Gli uomini di Hamas si sono addirittura mascherati da donne con bambini in braccio per fregare gli israeliani. Il rapporto Malam denuncia anche il trasporto di una partita di razzi in un rimorchio dove c'erano dei bambini, che servivano a «proteggere» il carico.

Il palazzo Andalous, nel quartiere al-Karama della città di Gaza, ridotto ad uno scheletro di cemento, è diventato un simbolo di come gli israeliani bombardavano i civili. Invece sul tetto c'era una postazione di fanatici di Allah, che non volevano muoversi nonostante le suppliche degli inquilini. «Morire con noi è un grande onore. Sia fatta la volontà di Allah», dicevano.

A Sheik Zayed, 20 chilometri a nord di Gaza city, un farmacista palestinese era barricato con la famiglia al secondo piano del suo condominio. I militanti islamici avevano piazzato una trappola esplosiva sulla strada di fronte nascondendosi al terzo piano con il detonatore. La famiglia del farmacista ha dovuto fuggire per evitare il peggio. I soldati con la stella di Davide hanno sequestrato uno schizzo con il reticolo di cecchini e trappole esplosive che aveva trasformato Beit Lahiya, una cittadina nel nord della Striscia dove si è combattuto duramente, in un enorme scudo umano. Il rapporto Malam denuncia anche l'utilizzo di un centinaio di moschee e otto ospedali come posti di comando, arsenali o zone di lancio per i razzi di Hamas.

Erlich, l'ex ufficiale dell'intelligence militare responsabile del gruppo di ricerca, ha dichiarato: «Mettendo tutte le loro armi vicino alle case, operando nei dintorni delle abitazioni, dalle moschee e dagli ospedali, sparando razzi vicino alle scuole e usando scudi umani, Hamas è responsabile per la morte dei civili».