DISCERNERE
Uno sguardo profetico sugli eventi
CARD. MARTÍNEZ SISTACH: GAUDÍ, UNA GRANDE CATECHESI IN PIETRA
“Chi conosce la vita di Gaudí ci dice che uno dei libri sul suo comodino era quello intitolato 'El Año Litúrgico', dell'abate Dom Prosper Guéranger, libro che ebbe una grande divulgazione tra gli studiosi e i fedeli agli inizi del XX secolo in Catalogna”, ha affermato il Cardinale .
“Gaudí era un ammiratore della liturgia cristiana e della sua estetica. Ciò spiega il fatto che abbia progettato il tempio della Sagrada Familia come una grande catechesi della Chiesa, come si esprime nel corso dell'anno liturgico”.
“Se si osserva il tempio dal di fuori, con i suoi 18 campanili, le facciate e i muri, ci troviamo di fronte alla realtà della Chiesa: la torre più alta o campanile dedicata a Gesù Cristo è circondata dai quattro evangelisti; nell'abside, come seno materno, c'è la Vergine Maria; e poi i dodici apostoli, distribuiti in gruppi di quattro in ciascuna delle tre facciate principali: Nascita, Passione e Gloria”.
Si è detto che una delle innovazioni geniali di Gaudí ha consistito nel portare il contenuto dei retablos dell'interno all'esterno, alle facciate. “Per questo, ciascuna di loro è come un grande retablo che offre al visitatore o al fedele la contemplazione dei misteri dell'infanzia, passione e resurrezione del Signore, il suo messaggio di vita nelle beatitudini e i sacramenti, la professione di fede e la creazione e la glorificazione dell'umanità”.
Se si osserva il tempio dal di dentro, dallo spazio della celebrazione, si scorge “il mistero della Chiesa”.
“La costruzione della navata è ispirata alla visione del profeta Ezechiele – al capitolo 47 –, e alla visione della Gerusalemme celeste, che si trova al capitolo 22 del libro dell'Apocalisse”.
Entrando nella navata, il visitatore si trova “come davanti a un palmeto”, e “ciascuno di questi alberi – le colonne – è dedicato a una Chiesa particolare. Sono così rappresentate tutte le Diocesi, sia di qui che del mondo intero. Gaudí ha pensato a un tempio realmente cattolico e universale, per questo ha simboleggiato in esso i cinque continenti del mondo e ha tanto senso che sia il Papa a presiedere la sua dedicazione”.
Per quanto riguarda le colonne, prosegue il Cardinale, sono cinquantadue e rappresentano “tutte le domeniche dell'anno”. “Quelle che circondano il presbiterio sono dedicate all'Avvento e alla Quaresima; le quattro della crociere a Natale, Domenica delle Palme, Pasqua di Resurrezione e Pentecoste; quelle del transetto al tempo pasquale; lo spazio delle cinque navate alle domeniche dell'anno”.
Per tutti questi motivi, commenta il porporato, “la Sagrada Familia è un tempio unico al mondo a causa della sua simbologia biblica e liturgica, e anche per le innovazioni propriamente tecniche utilizzate nella sua costruzione”.
“La sua simbologia religiosa spiega che un Nunzio del Papa in Spagna, monsignor Rangonesi, visitando nel 1915 il tempio e ascoltando le spiegazioni dalla bocca di Gaudí in persona, quando terminarono la visita gli abbia detto entusiasta: 'Lei è il Dante dell'architettura!'”.
“GAUDÍ ATRAE A LAS MASAS” Entrevista con el cardenal de Barcelona, Lluís Martínez Sistach
BARCELONA, jueves 28 de octubre de 2010 (ZENIT.org).- Es el artífice de la visita del Papa a Barcelona el próximo 7 de noviembre. El cardenal de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, confía en esta entrevista a Zenit qué es lo que ha atraído al Papa de la Sagrada Familia: “La riqueza simbólica bíblica, litúrgica y catequética que Gaudí dio a su proyecto”, así como la vida ejemplar de Antoni Gaudí, el “arquitecto de Dios”.
El cardenal y arzobispo de Barcelona desgrana qué tipo de frutos espera de este acontecimiento, e ilustra la peculiar originalidad de este nuevo templo para Barcelona, que el Papa declarará como basílica ante miles de ciudadanos dentro de diez días.
- Una visita papal siempre crea expectativas y deja huella. Usted desea que deje “muchos frutos espirituales”. ¿Espera un florecer vocacional, un nuevo impulso evangelizador, una mayor implicación de los católicos en la vida pública?
Cardenal Martínez Sistach: Pienso que sí. Normalmente las visitas del Papa a los países dan estos frutos. El Papa tiene la solicitud por toda la Iglesia universal y nos enriquecerá en esta catolicidad y con un dinamismo evangelizador y misionero.
Desearía que gracias a la presencia del Papa y a su mensaje descubriéramos más que nuestra vida es de Dios y él nos la ha confiado para realizar la vocación que nos da a cada uno.
Desearía que aumentaran las vocaciones al matrimonio cristiano, al sacerdocio, a la vida consagrada y las misioneras. El Papa reitera la vocación específica de los laicos cristianos que consiste en su implicación en la vida pública. Aquí y en general en todo el mundo necesitamos esta presencia para sembrar en las realidades del mundo los valores del Evangelio. Esperamos muchos frutos espirituales y pastorales de esta visita apostólica.
-¿Qué piensa que atraerá más a Benedicto XVI de esta consagración de la Sagrada Familia?
Cardenal Martínez Sistach: El Papa Benedicto XVI ha captado, además de la belleza del templo de la Sagrada Familia, la concepción teológica de la iglesia o templo que tenía Antoni Gaudí y que armoniza con la que tiene el Santo Padre
Este genial arquitecto se inspiró en el capítulo 47 del profeta Ezequiel y en el capítulo 22 del libro del Apocalipsis, proyectando el templo de la Sagrada Familia, como la Jerusalén celestial, la ciudad nueva y santa que baja del cielo.
Ha atraído al Papa la riqueza simbólica bíblica, litúrgica y catequética que Gaudí dio a su proyecto. Y, también, la vida cristiana ejemplar de este “arquitecto de Dios” –como él se consideraba- y que tiene la causa de canonización en curso en la Congregación Romana.
- ¿Cataluña se está volcando en los preparativos o esperaría todavía más implicación?
Cardenal Martínez Sistach: Cataluña se está volcando en los preparativos. Este templo gaudiniano está muy enraizado en los corazones barceloneses pero también de los catalanes.
Para la celebración del día 7 de noviembre vendrán de todas las diócesis catalanas y también vendrán del resto de España. Hemos divulgado más de cien mil ejemplares de siete catequesis de preparación para la visita apostólica de Benedicto XVI, tres sobre el servicio eclesial de Pedro y sus sucesores, dos sobre Antoni Gaudí y dos sobre la simbología del templo y el sentido de su dedicación a Dios.
- Gaudí atrae a masas de turismo. ¿Puede también acarrear conversiones?
Cardenal Martínez Sistach: Gaudí atrae a las masas. Cada año visitan el templo por dentro unos tres millones de personas y cuatro millones lo hacen por fuera.
¿Por qué vienen? Les atrae la armonía, la belleza, la simbología. Pienso que el templo evangeliza. Gaudí deseaba que todas sus construcciones condujeran las personas a Dios. Considero que lo ha conseguido con creces en el templo de la Sagrada Familia. Se han dado conversiones y algunas las conocemos.
La construcción del templo fue convirtiendo más y más al propio arquitecto hasta entregarse completamente a esta obra renunciando a propuestas de nuevas construcciones que le ofrecían en París y en Nueva York.
Otro ejemplo es la del escultor japonés Etsuro Soto, que trabajando en el templo recibió el don de la fe para él y su esposa. Otros ejemplos de conversión no los conocemos, pero seguro que se han dado porque la visita del templo ayuda a reflexionar sobre la creación y la salvación como obras de Dios.
Como dijo Benedicto XVI a los artistas reunidos en noviembre del año pasado en la capilla Sixtina, que la belleza es un camino hacia lo trascendente, hacia el misterio último, hacia Dios. El Papa quiso expresar y renovar la amistad de la Iglesia con el mundo del arte, una amistad consolidada ya que el cristianismo desde siempre ha comprendido el valor de las artes y ha utilizado sus multiformes lenguajes para comunicar su inmutable mensaje de salvación.
-La Sagrada Familia es un nuevo templo. Barcelona ya tenía su catedral, su templo expiatorio (Tibidabo) y otras iglesias. ¿Cuál es su peculiaridad?
Cardenal Martínez Sistach: Su peculariedad es su originalidad. Siendo proyectado en el año 1883, este templo es distinto, nuevo, no repite estilo antiguo. Pero la peculariedad principal es la riqueza simbólica que Gaudí proyectó, fruto de su conocimiento y estima de la liturgia, ya que en su mesita de noche tenía el libro L’Anné Liturgique, de Dom Prosper Guéranger, abad de Solesmes. Están
pensados todos los contenidos litúrgicos, bíblicos y catequéticos.
Este templo, que el Santo Padre declarará Basílica el día 7 de noviembre, tiene la peculiaridad de ser visitada por millones de personas de todos los continentes cada año. Los hay creyentes y no creyentes. Es como un “atrio de los gentiles” para muchísimas personas que todavía no están dentro de la Iglesia pero que la simbología y la belleza de este magnífico templo les da qué pensar.
Por Miriam Díez i Bosch
Gaudí, el arquitecto de Dios
Sin entrar en valoraciones concretas sobre la arquitectura de Gaudí, cuyo mérito está a la vista con un reconocimiento que es universal, en estas vísperas de la visita del papa Benedicto XVI a la Sagrada Familia, deseo poner de manifiesto la coherencia de vida del autor del gran templo expiatorio de Barcelona.
Hombre de carácter, Antoni Gaudí construía a la vez que su gran obra, su propia biografía. A la vez que levantaba columnas y arcos, levantaba su espíritu en nuevas conquistas de una vida cristiana cada día más profunda y ejemplar.
Nos dejó muchas pruebas de esa ejemplaridad que ha llevado felizmente a la Iglesia a abrir y llevar adelante su proceso de beatificación. Entre ellas su humildad dentro de su grandeza, que le hacía despreciar los honores y arrodillarse cada día ante el sagrario del Oratorio de Sant Felip Neri, o asistir cirio en mano, como un feligrés más, a la procesión del Corpus por las calles de la ciudad. Rechazaba la adulación diciendo que los dones los reparte Dios y que posiblemente “cuando uno ha hecho una cosa importante se debe a un alma ignorada que reza por los éxitos de otro”.
Su amor por la perfección en el trabajo era una característica de su persona, una perfección no reñida con el valor de innovar. Imitaba de la naturaleza formas increíbles y se dejaba llevar por la imaginación sin ningún temor. A alguien que objetó: “Las vidrieras que proyecta para la Sagrada Familia, con los santos uno encima de otros, parecerán los Xiquets de Valls”, contestó: “Si así fuese, no sería un defecto. Para llegar a término nos hemos de valer los unos de los otros…”.
Recordaba sus orígenes. Creía, por ejemplo, que las catedrales deben ser hijas de una larga época, compuesta de varias generaciones, cada una de las cuales les imprimirá su sello, y como ejemplo ponía “la mejor de nuestras catedrales, la de Tarragona, que impone y encanta precisamente por su magnífica variedad”.
Esta relación con Riudoms, Reus, el Camp de Tarragona, hace que le veamos más “nuestro” que nadie y que nos alegre contemplar como su obra profesional es cada vez más apreciada, como la de uno de los grandes arquitectos de todos los tiempos. Y al mismo tiempo nos alegra que de nuestras comarcas haya surgido una personalidad tan singular que es ejemplo de laico cristiano. Esperemos que un día podamos ver a Gaudí en los altares, él que hizo tantos. En privado ya hay mucha gente que acude a su intercesión, intuyendo que tiene que estar muy cerca de Dios quien dedicó su vida a construirle una casa que es admiración de todos.
† Jaume Pujol Balcells
Arzobispo metropolitano de Tarragona y Primado
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Origini del Tempio della Sagrada Familia
Un anno dopo, Manyanet condivise questa idea con il signor José M. Bocabella, responsabile della biblioteca degli Eredi della VDA. Pla di Barcellona, che aveva fondato l’Associazione Spirituale dei devoti di San Giuseppe nel 1866 e nel 1868 la rivista che promuoveva la devozione al capo della Santa Famiglia. Bocabella patrocinò il progetto del tempio e dall’aprile del 1874 lo divulgò agli associati per mezzo della rivista “El propagador”.
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